
Muchas veces se cree que el sorprendente sonido de una banda depende del equipo con el que se cuenta, de la producción que hay detrás, tal vez inalcanzable para un “mortal”, o muchas veces simplemente pensamos que es debido a un don con el que se nace… definitivamente todas las ideas anteriores son validas y ciertas hasta cierto punto.
A lo largo de mi carrera como músico y actualmente incursionando en el complejo tema de la grabación y producción he tenido infinidad de pensamientos encontrados en donde me he dado cuenta que existen muchas etapas para poder lograr un cierto criterio, que el camino es infinitamente variado y que ante todo esto no hay receta perfecta, todo es experimentación, no existe el equipo exacto, o el software perfecto, todo depende de la capacidad de superación individual y del ahínco aplicado, sin embargo hay temas difíciles de comprender que la mayoría de las veces pueden resultar el doble de difíciles si no se cuenta con la asesoría adecuada, y he aquí el motivo de este articulo en el que intento abordar una de las herramientas mas versátiles del audio en todas sus etapas… el ecualizador, que puede llegar a tener innumerables aplicaciones tanto en ingeniería de sala como en ingeniería de grabación, y que en este momento no considero pertinente de mi experiencia explicar, pero que me encantaría compartir la serie de tutoriales al respecto que nos muestra José Luis Almeida en www.artesonoro.com.mx y que con motivo de reconocimiento al post número 100 que nos comparte, en el cual nos guía a los que no sabemos como, ni por donde se encuentra la ecualización de los principales instrumentos, así como los diferentes tipos de ecualizadores y su aplicación, entre otras cosas.
Como mencione no existen recetas precisas, pero es un muy buen y certero punto de partida, digno de agregar a favoritos para futuras consultas
http://artesonoro.com.mx/mapa_frecuencias/mindmaps.html